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Lejos ha quedado el humilde origen de Majadahonda en el siglo XIII, cuando unos pastores segovianos hicieron suyo este territorio construyendo cabañas. Las cabañas se multiplicaron hasta constituirse la aldea llamada Majada-Honda, siendo inicialmente “País Segoviano” y posteriormente pasando a convertirse en “Tierra de Madrid”. Hoy es una de las localidades más importantes de la Comunidad de Madrid con casi 72.000 habitantes, y en ella se encuentra uno de sus restaurantes de referencia que hoy visitamos, se trata de Salterius.

Salterius es un proyecto que nació en el año 2003 y que antes tuvo otra ubicación y dimensión, siempre gestionado por Carolina y Félix, una pareja que pone cariño en cada decisión que toma, que no han escatimado nada en hacer las cosas con gusto y pasión y donde el producto manda.

El joven chef gallego Diego Iglesias es el responsable de las creaciones que salen de la cocina de Salterius.

Nada más llegar llama la atención la impresionante terraza  que toma la calle en dos franjas, donde calefactores individuales garantizan la temperatura apropiada cuando llegue el frío, una inversión que los propietarios veían imprescindible en estos momentos en los que los clientes piden comer al aire libre.

En el interior da la bienvenida una inmensa barra y a continuación una preciosa sala para comer de forma desenfadada, para los amantes del <picar algo>. Aquí la distancia entre mesas permite disfrutar con seguridad y de forma muy cómoda de comidas y cenas.

Un olivo preside el centro de la sala principal en un espacio relajado y más sofisticado donde velas de diferentes formas y calibres dan ambiente único al conjunto.

La cocina vista y dos salas más, separadas, se han diseñado para estructurar su gran espacio de una forma armoniosa, con sentido y privacidad.

La carta anuncia sus <croquetas de carabineros> que son del todo sugerentes, en formato de aperitivos el chef le da una vuelta en presentación y emplatado  e incorpora una corteza de naranja caramelizada que le aporta al conjunto ese punto cítrico tan diferente.

Acompañamos con AGUAVIVA, uno de los primeros restaurantes en instalar en España el sistema de Agua Filtrada más reconocido para hostelería, una apuesta que los propietarios de Salterius quisieron hacer por la sostenibilidad, la conservación del medio ambiente al minimizar el impacto de la producción de botellas no reciclables y cartón innecesario, así como el consumo de combustibles de transportes también no necesarios y el evidente ahorro de espacio de almacenaje de botellas. AGUAVIVA les brindaba la comodidad y garantía de seguridad en su primer y pequeño establecimiento, al cambiarse al actual establecimiento mantuvieron su fidelidad al sistema de AGUAVIVA y su compromiso con los valores nobles de conservación de nuestro planeta.

El primer entrante será una <Ensalada de brotes tiernos, tomate confitado y quesos gallegos> cuidada combinación de resultado muy interesante donde los puntos de crujientes, vegetales y lácteos se fusionan en un abrazo al paladar.

Acompañamos con el vino Briego Fiel Edición Limitada elaborado con la variedad Tempranillo 100%. Sus notas de frutas de bosque unidas a la mineralidad que lo caracteriza, junto a balsámicas, pimienta, licor y aromáticas lo hacen ideal para nuestra comida.

Seguimos con unas <Flores de alcachofas confitadas con cítricos>, maneja con destreza el chef el tratamiento de esta joya de producto de temporada, respeta Diego la esencia y le aporta ese gusto de los cítricos que compensan su amargor.

Otro gran producto en plena temporada otoñal, el chef lo presenta como <Carpaccio de boletus con vermú y alga codium> aquí el aporte del vermú exalta la base de ese suave sabor dulce de avellana característico del hongo, la nota salina y aterciopelada que nos recuerda al percebe que encontramos en el alga codium cierra el círculo de un plato adictivo.

Notas anteriores se extienden al siguiente plato, es la <Merluza con pil pil de boletus y angula de monte> con una suave crema llevada a un delicado pil pil del hongo que ya hemos degustado antes, ahora suma una parmentier en la base que le da el punto compacto a una excepcional merluza en su punto exacto de cocción, el remate de la cantharellus lutescens, la trompeta amarilla o angula de monte refuerza esas notas otoñales tan sutiles y agradables.

No faltará en este menú otro punto otoñal siempre buscado, la caza, la incorpora el chef en un sabroso <Arroz de perdiz> donde setas, y un siempre brillante tomillo ilustran esta escena de monte.

Termina este viaje con una <Tarta de queso 15´> que se funde en la boca por su extrema suavidad y cremosidad. Nos quedamos con ganas de probar el Coulant de chocolate con elixir de fresas y helado de mascarpone que sin duda probaremos muy pronto.

Una experiencia digna de ser vivida, Salterius es una referencia de la zona norte de Madrid, un lugar para disfrutar.

Restaurante Salterius

Calle Goya, 1, 28222 Majadahonda, Madrid, Spain